La inmortalizada muerte de Martín de Ruzcabado
Así somos los Madrileños: soberbios, castizos, ignorantes, puntito chulos; pero entrañables y generosos. El dos de mayo de 1808, los madrileños no nos habíamos enterado, tampoco, de que la Revolución Francesa había cambiado el mundo. La razón, la ilustración y la modernidad habían atravesado nuestras fronteras, pero tarde ya en forma de tiranía. Nunca se nos hubiera ocurrido hacer una revolución contra un Rey, pero... ¿Cómo íbamos a dejar de levantarnos contra un Emperador? Nuestra omelette es con patatas y nuestra revolución será contra todo un Napoleón ¡que mola más!
Favorito0
A lista de deseos