DE REPENTE ABRIL
No es un poemario lo que tienes entre tus manos.
Es un trazado perfecto;
dolor-camino-cura.
Recórrelo. Y hazlo pronto, con la urgencia por alcanzar la cura. Porque todos arrastramos daños, heridas, tristezas, soledades. Porque todos buscamos el camino que nos sane, que nos haga volver limpios, renovados, crecidos. Abiertos de par en par: a la espera. De otra vida, de otras pieles, de otras palabras, de otra luz;
de un mañana donde cobijarnos y seguir creciendo.
[…]la herida no descansa
escribe con una belleza aplastante Caridad.
[…]Va siendo hora de dejar la herida en estos versos.
Y así empieza todo, de nuevo. A base de palabra capaz de dinamitar cualquier daño, cualquier recuerdo de alquitrán.
Y eso pasa, que, indefectiblemente, SUCEDERÁ
[..]Se hará la luz en tus ojos.
MISCELANEA
